UN PRESIDENTE CON SENTIDO DEL HUMOR PERO SIN SENTIDO DE ESTADO.

En medio djimmye la profunda crisis de gobernabilidad producto de la total descomposición de las instituciones, el Estado guatemalteco apenas sobrevive.

Los grandes problemas estructurales del país permanecen irresueltos, tanto en el ámbito fiscal, como en la educación, la salud, el medio ambiente, y más aún, en el ámbito social, con amplias capas de la población que viven marginados.

Sin lugar a dudas, la explicación para esta falta de respuestas reside en la clara carencia de una conducción coherente y estratégica del gobierno. Las promesas de cambio de la campaña, cumplidos ya los primeros seis meses de gobierno, parecen haber quedado definitivamente en el camino, y la vieja política se adueña una vez más de la escena, en un gobierno que continúa siendo manejado por intereses particulares y opacos.

Tenemos un Presidente con sentido del humor pero sin sentido de Estado. Si los guatemaltecos queremos salir fortalecidos de esta crisis que viene sacudiendo al país desde sus cimientos debemos exigirle al presidente jugar un papel más decisivo.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s