SAT Y CIRCO: LOS EXCESOS DE LA CICIG.

pulso10ab_331La SAT es la institución “autónoma” encargada de la recaudación, control y fiscalización de los tributos, así como presentar denuncias y provocar la persecución penal, en los casos de “presunción” de delitos contra el régimen tributario.

Hasta el momento, y a diferencia del accionar de otras degradadas instituciones guatemaltecas, lo habían llevado a cabo en forma diligente y con resultados exitosos.

Sin embargo, en el reciente caso de alto impacto mediático que involucra a un conocido empresario hotelero, se ha claramente extralimitado en sus funciones,  acudiendo innecesariamente a la CICIG.

La presencia de la CICIG era a todas luces innecesaria, amén que no se trata de un grupo paralelo, si no que según las propias noticias de prensa, se trataría de “inconsistencias” en las declaraciones, lo que a priori ni siquiera es un delito sino una falta, y que puede incluso ser producto de un mero “error” de cálculo.

Por otra parte, cometer un supuesto delito (recordemos que prima la presunción de inocencia) de defraudación tributaria no convierte a nadie en un “cuerpo ilegal o paralelo” susceptible de ser investigado por la CICIG, de acuerdo a las funciones asignadas a este organismo internacional.

Una vez más, vemos como con la excusa de perseguir la corrupción, se rebasan los límites y se violentan derechos y garantías constitucionales, que siempre deben respetarse.

Que instituciones como la CICIG asuman funciones que no les corresponden, contribuye a profundizar el descrédito de organismos que se han venido desempeñando aceptablemente –como el SAT-, convirtiendo además lo que debe ser un acto de justicia en un circo, y de los circos los guatemaltecos ya estamos cansados.

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http://lahora.gt/inaceptable-exceso-la-cicig/

UN PRESIDENTE CON SENTIDO DEL HUMOR PERO SIN SENTIDO DE ESTADO.

En medio djimmye la profunda crisis de gobernabilidad producto de la total descomposición de las instituciones, el Estado guatemalteco apenas sobrevive.

Los grandes problemas estructurales del país permanecen irresueltos, tanto en el ámbito fiscal, como en la educación, la salud, el medio ambiente, y más aún, en el ámbito social, con amplias capas de la población que viven marginados.

Sin lugar a dudas, la explicación para esta falta de respuestas reside en la clara carencia de una conducción coherente y estratégica del gobierno. Las promesas de cambio de la campaña, cumplidos ya los primeros seis meses de gobierno, parecen haber quedado definitivamente en el camino, y la vieja política se adueña una vez más de la escena, en un gobierno que continúa siendo manejado por intereses particulares y opacos.

Tenemos un Presidente con sentido del humor pero sin sentido de Estado. Si los guatemaltecos queremos salir fortalecidos de esta crisis que viene sacudiendo al país desde sus cimientos debemos exigirle al presidente jugar un papel más decisivo.

EL FIN DE LA CORTA “LUNA DE MIEL”

El próximmGLmDRWwo 14 de julio se cumplen los primeros seis meses de gestión del Presidente Jimmy Morales. Para entonces, ya se habrá consumido un octavo del tiempo que tenía este gobierno para hacer algo, bueno o malo. Sin lugar a dudas, se acabó hasta la luna de miel más generosa, y el Presidente Morales ha demostrado ser lo que se esperaba: más de lo mismo. El Presidente y su gabinete han venido desempeñando exitosamente lo que siempre buscaron, más allá de las promesas electorales de cambio: mantener el rumbo conservador, sin sobresaltos, evitando que el tren se descarrile

Ahora bien, ¿qué sigue?

Debilitar algunas de las redes de corrupción históricamente vigentes en el país, tarea en la que están embarcados el MP y la CICIG/Embajada de los Estados Unidos, cada uno por sus propias razones y en la búsqueda de sus propios intereses, sólo alcanzará a quienes sean perseguibles judicialmente.

Pero, ¿cómo disciplinar a los pícaros dentro del Congreso, en las instituciones, en los Gobiernos municipales, en la propia sociedad? Solo la ciudadanía es capaz de llegar allí.

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https://www.plazapublica.com.gt/content/nadie-le-gusta-perder-amigos

 

 

GUATEMALA: EVIDENCIAS DE UN ESTADO FALLIDO

Pese a que a muNac4_32chos no les guste y no quieran reconocerlo, la República de Guatemala es sin lugar a dudas un Estado fallido.

Las evidencias están a la vista…

La inmensa mayoría de los guatemaltecos está excluido social, política y jurídicamente, y vive inmerso en la más profunda miseria y la marginación.

La riqueza se concentra en pocas manos, y la brecha entre los ricos y pobres es abismal, y crece día a día. El 40% de la población Guatemalteca posee el 75 % de las riquezas del país, y otro 40% alrededor de 10% de las riquezas del país.

El 50% de los niños menores de 5 años padece la desnutrición crónica, lo que convierte a Guatemala en el país latinoamericano con peores niveles en materia de desnutrición infantil.

Cada año, 200 mil jóvenes ingresas al mercado laboral, y sólo el 20% de ellos conseguirán trabajo (40 mil). Los 160 mil jóvenes restantes sólo tendrán como caminos posibles la informalidad, las maras, el narcotráfico y otras economías criminales, y la migración a los Estados Unidos.

El índice de criminalidad de Guatemala solo se puede comparar con países como Iraq y Afganistán países en guerra.

Menos del 1% de la población tiene acceso a la educación superior, y la inversión en salud es de las más bajas en la región,  entre tantos indicadores sociales.

Esta gravísima situación no se soluciona con un par de reformas al sistema de justicia, por más importante y necesario que esto sea. Tampoco siguiendo la agenda de intereses de países que han sido históricamente cómplices de la destrucción del país

¿Hasta cuándo vamos a seguir con la apatía, y la cabeza agachada, hasta cuando nos vamos a decidir construir un país para todos los guatemaltecos? Es tiempo de despertar, involucrarse y actuar.

FUERTES CUESTIONAMIENTOS AL TRABAJO DE LA CICIG EN LAS REFORMAS CONSTITUCIONALES EN MATERIA DE JUSTICIA.

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La denominada “Mesa de Diálogo Nacional”, integrada por el Ministerio Público, la Procuración de Derechos Humanos, la CICIG y la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas por los Derechos Humanos, viene en estos días presentando ante los distintos grupos parlamentarios los avances de las propuestas de reformas constitucionales en materia de justicia.

El proceso, por lo menos en lo que respecta al trámite legislativo, empezó “con el pie izquierdo” como señaló un diputado del oficialismo. La reforma recibió duras críticas de diputados de diferentes extracciones políticas, que cuestionaron no sólo algunos de los aspectos legales del proyecto, sino también la metodología de las principales instituciones que integran la “Mesa de Diálogo”.

Entre las críticas que se vertieron en este sentido, se destacan el cuestionamiento a las investigaciones en curso a funcionarios que gozan del derecho de antejuicio que ha sido vulnerado, la falta de un Estado de Derecho, la vulneración de la presunción de inocencia, y la injerencia en la soberanía.

Sin dudas, Guatemala necesita de una profunda reforma institucional, que debe incluir prioritariamente a la justicia. Pero la reforma debe necesariamente preservar el Estado de Derecho.

Y, lo que es más importante aún, debe ser fruto del consenso ciudadano, y responder a genuinamente a los intereses de los guatemaltecos, no a los designios de intereses foráneos que nada tienen que ver con la defensa del bien común en nuestro país.

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http://elperiodico.com.gt/2016/07/06/pais/fcn-cuestiona-trabajo-de-la-cicig-en-reformas/

CALIFICAN EL “RIESGO” DE GUATEMALA: MEJOR PARA EEUU, PEOR PARA LOS GUATEMALTECOS

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“Cicig y lucha contra la corrupción elevan perfil de Guatemala”, señaló la prensa en una afirmación que no hace más que provocar mayor indignación, mientras gran parte del país vive en situación de pobreza extrema.

El viernes último se conoció la noticia de que la agencia Moodys Investors Service elevó la perspectiva de negativa a estable para Guatemala según informó el Ministerio de Finanzas Públicas. Vale destacar que desde el Gobierno se celebró la novedad en el marco las causas judiciales que avanzan contra el expresidente Otto Pérez Molina y la exvicepresidenta Roxana Baldetti por corrupción.

El dato, suministrado por una de las tres calificadoras de riesgo más importantes a nivel mundial, según reprodujo el sitio Eleconomista.com, se respaldó para emitir este diagnóstico anual en la supuesta “robustez de la economía” del país ante la “crisis política” del pasado año, en el “combate” del nuevo Gobierno contra la corrupción y la lucha por la “transparencia y la rendición de cuentas”.

Al parecer la corporación internacional ve con buenos ojos la disciplina fiscal y la lucha contra la corrupción por parte de la Comisión Internacional Contra la Impunidad en Guatemala (CICIG), aspectos que se contradicen si se evalúa la historia y el presente de Guatemala.

Que un Estado desmantelado, con demandas insatisfechas en materia de salud, educación y seguridad, e institucionalmente debilitado al máximo, sea evaluado positivamente por el orden de sus cuentas públicas o por el accionar de una agencia extranjera en la búsqueda de delitos, es al menos un provocación.

La calificación de “estable” por parte de Moodys huele más a guiño diplomático desde el exterior (no debemos olvidar que semana atrás el propio Gobierno de Estados Unidos emitió una comunicación apoyado el trabajo de la CICIG), que a una evaluación verdadera de la situación política, económica y social que viven los guatemaltecos por estos días.

Pero no debemos hacer más que citar el mismo artículo referenciado para dar cuenta de lo bochornoso de la noticia: “Estos hechos (en relación al accionar de la CICIG), agregó, “compensan, en alguna medida”, el hecho de que Guatemala tenga una posición “poco favorable” en los indicadores de desarrollo humano, altas necesidades sociales y baja calidad de su infraestructura, respecto de otros países con similar calificación crediticia”.

Tenemos mucho para preocuparnos en Guatemala y estas bombas de humo no deben obstruirnos la mirada de lo que realmente nos ocurre como sociedad. El pueblo necesita respuesta para sobrellevar una situación que lejos de una buena calificación, está entre las peores de su historia.

Leer más: http://www.eleconomista.net/2016/07/01/moody-s-eleva-la-perspectiva-de-guatemala-a-estable-y-mantiene-riesgo-en-ba1CALIFICAN EL