ROBINSON RECARGADO

todd-robinsonLa visita del Secretario de Seguridad Nacional de los Estados Unidos, John Kelly, en un gesto de altísimo valor simbólico a la luz de las nuevas políticas migratorias de Donald Trump, marcó además el retorno del locuaz y entrometido Embajador Robinson a los titulares de los medios de comunicación guatemaltecos.

En una entrevista en Emisoras Unidas, el diplomático afirmó que la “corrupción está matando en Guatemala”.

“Sabemos que el sistema construido desde hace muchos años con corrupción no se cambiará de la noche a la mañana”, dijo Robinson que endosó más apoyos para la Comisión Internacional Contra la Impunidad en Guatemala (CICIG) y el Ministerio Público.

“El trabajo de la CICIG, en conjunto con el MP ha sido muy importante y EE.UU. lo seguirá apoyando”, remarcó.

Le entrevista, concedida previo al comunicado de la sede diplomática que habla de la extradición de la ex vicepresidenta, Roxana Baldetti, remarcó que hay sectores opuestos a la lucha contra la corrupción y de mejorar las condiciones de transparencia.

Robsinson volvió a cargar contra el Congreso, señalando que los diputados no están de acuerdo con las acciones del gobierno estadounidense porque no están a favor de la transparencia.

“Estoy seguro de que no están de acuerdo con mis declaraciones sobre la falta de transparencia en el Congreso y en otras instituciones” declaró Robinson sobre su postura a favor de la transparencia y denunciando los intereses que buscan que el país siga con corrupción.

Una vez más, el diplomático muestra que no tiene intención alguna de mantenerse al margen de los asuntos internos del país, y cumplir con su función diplomática, que claramente es otra.

SOBRE GOLPES DE ESTADO E INJERENCIAS POLÍTICAS.

$_35El pasado 16 de febrero, durante un acto público celebrado en el Palacio Nacional de la Cultura, el Presidente Jimmy Morales afirmó que le habían llegado varios rumores de golpe de Estado “bien fundamentados” y aseguró que no les tenía miedo.

El Presidente no dio detalle alguno de las supuestas maniobras, aunque rápidamente varios ministros se apuraron en “aclarar” que no existe ningún grupo que tenga la facultad para promover un rompimiento constitucional.

Sin embargo, lo que no revelaron los funcionarios es la existencia de una reunión secreta –confirmada por Alejandro Mosquera Aguilar en Prensa Libre- realizada en enero pasado en Tapachula para evaluar escenarios posibles en el país.

Los asistentes fueron la generala Lori Robinson, jefa del del Comando Norte; Almirante Kurt Tidd del Comando Sur; la embajadora en México, Roberta S. Jacobson, y por México, la embajadora Socorro Flores, encargada de Latinoamérica y el Caribe. También habría estado presente Luis Videgaray, secretario de Relaciones Exteriores de México.

Allí se habrían evaluado, al menos, dos escenarios.

En primer lugar, sellar la frontera de México con Guatemala. Como se sabe, la mayoría de cruces peatonales sin documentación migratoria a lo largo de la frontera de EE. UU. con México ocurren por parte de centroamericanos y no por mexicanos.

Y, en segundo lugar, se evaluaron los alcances de acciones destinadas a influir en la institucionalidad guatemalteca, apoyando a determinados caciques y gamonales, y ciertas ONGs. El objetivo es instalar una autoridad que impida la migración guatemalteca.

Quizás el Presidente Jimmy Morales está vez tenga razón. La presión del país del Norte amenaza con desbordar el cauce de la CICIG, y quienes manifiestan sin ambages su racismo contra los “hispanos”, estarían dispuestos a dar un paso mucho más allá.

LAS POLITICAS ANTI-INMIGRANTES ESTIMULAN EL INCREMENTO DE REMESAS.

unknownGuatemala captó más de 587 millones de dólares en remesas familiares en enero, 21,9 % más que igual mes de 2016, informó el Banco de Guatemala (Banguat).

Este incremento, por cierto favorable para la economía del país, sin dudas está asociado al temor generalizado por los posibles impactos de las políticas anti-inmigrantes del nuevo presidente de Estados Unidos, Donald Trump.

Como es habitual, la mayor parte de las transferencias monetarias provinieron de Estados Unidos, según datos del Ministerio de Relaciones Exteriores.

Pero también llegaron otros envíos de algunos de los otros 46 países donde viven personas originarias de este país.

Los envíos de dinero de las personas migrantes constituyen una de las principales bases de la estabilidad económica mostrada por Guatemala, cuyo crecimiento promedio es de casi cuatro puntos porcentuales.

Durante 2016 el país recibió una inyección de siete mil 159,9 millones de dólares en remesas familiares, para un incremento de 13,9 % respecto al año anterior.

Ambas cifras están muy por encima de lo recibido en el año 2014, que equivalió a cinco mil 544 millones de dólares.

La tendencia al aumento de las remesas es asociada al creciente éxodo de guatemaltecas y guatemaltecos de todas las edades hacia otros países, preferentemente hacia Estados Unidos, más de igual modo al despegue de los retornos obligados desde ese territorio norteño.

En 2016 las autoridades estadounidenses devolvieron a Guatemala a 35.465 personas migrantes, lo que supuso un repunte de 12,8 % frente a 2015, año que cerró con el regreso de 31.443.