ESTADOS UNIDOS Y LA “FRONTERA SUR”

unknownLas estrategias que se traen los gringos y quienes mandan en ese país, que por cierto no es Donald Trump, no son tan desconocidas para los guatemaltecos. Sólo basta con revisar la historia de los últimos 70 años.

Como los Estados Unidos tienen planes de hegemonía mundial en los aspectos políticos, energéticos y económicos, la pinza que ponen es sobre todo el globo terráqueo para cerrarlo oportunamente, si se les permite.

De allí que dentro de las cosas más pequeñas, pero geopolíticamente importantes, está el cierre de la frontera entre México y Guatemala, con la obvia finalidad de parar la infiltración de sus “enemigos” por esas fronteras. Y en esta tarea estarán involucrados también los ejércitos de Guatemala y México. Probablemente ese es el muro del que tanto ha hablado Trump, él que finalmente también estarán pagando los impuestos directos e indirectos de los guatemaltecos.

Lo de la militarización de la frontera México-Guatemala viene gestándose desde antes de los primeros indicios que se dieron a conocer en 2010: “México y Guatemala no son capaces de controlar el narcotráfico y el contrabando en su frontera común”, según un cable emitido el 25 de enero de 2010 por la embajada estadounidense en México. (La Jornada, 12 de diciembre de 2010). Y lo más grave en 2011: “el jefe del Comando Norte de Estados Unidos, almirante James Winnefeld, (…) advirtió que México pronto tendría que abrir en su frontera Sur otro frente en su lucha contra el crimen organizado (La Jornada. 6 de abril de 2011). Este año, en Cozumel se anunció que el Comando Sur “apoyará” la vigilancia en la frontera México-Guatemala, para lo cual, creará una fuerza de tarea binacional.

La justificación es lo de menos: migración de “indocumentados”, “contrabando de ganado” y “combate al narcotráfico”. Para tal efecto la Fuerza de Tarea llevará a cabo “patrullajes aéreos, terrestres y de reconocimiento en la frontera de más de mil kilómetros, además del intercambio de información e inteligencia, estandarización de protocolos y procedimientos para realizar operaciones de veto con el apoyo de tecnología e inteligencia del Comando Sur.”

GUATEMALA Y LO “NORMAL”

imagesEn Guatemala la corrupción sí es normal. Tan normal como permitir, que un “diplomático” pueda llamar estúpidos a algunos diputados. Que, aunque incluso pudiera tener razón en el argumento, pues algunos sí se prestan a que se les aplique el término, Robinson en su calidad de embajador no tiene la potestad de venir a insultar de esa forma. Imagínense que, en Estados Unidos, en calidad de diplomático, uno decidiera ir a insultar a congresistas.

Los insultos fueron proferidos en la reunión donde el embajador de los Estados Unidos en Guatemala, Todd Robinson, abordó temas discutidos en la Cumbre para la Prosperidad y Seguridad de Centroamérica.

“Hay cuatro idiotas en el Congreso. He trabajado de cerca con muchos de los congresistas, pero hay algunos por los que no tengo ningún respeto”, expresó Robinson.

El embajador se refirió con estas palabras hacia los diputados: Fernando Linares Beltranea, de Partido de Avanzada Nacional (PAN); Jaime Regalado, del Movimiento Reformador (MR); Óscar Quintanilla, de Alianza Ciudadana (AC) y Julio Lainfiesta, de la Unión del Cambio Nacional (UCN).

Robinson señala a los cuatro parlamentarios de contratar a la firma Barnes & Thornburg, para realizar campañas de cabildeo que según expresó, buscarían su salida de Guatemala.

Durante la junta, en donde estuvo presente la prensa, Robinson mencionó que la reunión de Miami, Florida, de la semana pasada, fue positiva ya que representó la oportunidad para  solicitar más acciones al Gobierno de Guatemala y al sector privado. En la cual instó al Triángulo Norte a fijar compromisos para mejorar el clima de negocios e impulsar la inversión, crecimiento económico y el empleo.

“Vamos a seguir apoyando a la Comisión y al comisionado. Vamos a seguir apoyando a las instituciones que están trabajando contra la corrupción. Fuertemente”, indicó Robinson.

Lastimosamente, en Guatemala se torna normal lo que debería ser escandaloso, lo que vale no sólo para la corrupción, sino también para la falta de respeto de la soberanía, uno de los atributos básicos de cualquier Estado.

PARA ESTADOS UNIDOS, PROSPERIDAD EQUIVALE A SEGURIDAD.

eagle.jpg_1718483346Aún no se conoce el nombre del próximo embajador (o embajadora), pero lo que sí sabemos es a quién le va a reportar en último término, quién llevará la batuta en Washington para los asuntos del Triángulo Norte y por ende, de Guatemala. Y esa persona es el general John Kelly, jefe del Departamento de Homeland Security.

En la reunión que Robinson convocó en la Embajada con representantes de varios medios, más allá de calificar la falta de inteligencia de unos congresistas, dijo dos cosas sustanciales: 1. que la administración Trump se mantiene firme en su apoyo al combate a la corrupción, a las instituciones que lo han librado y las personas que las encabezan; y 2. que el enfoque primordial del nuevo gobierno es garantizar la seguridad de los Estados Unidos.

La percepción de varias personas que asistieron a la cumbre de Florida es que en Centroamérica, quien realmente estará a cargo es Kelly, el responsable de Homeland Security, y no Rex Tillerson, el jefe del Departamento de Estado, una entidad que dicho sea de paso, ha perdido influencia en el gobierno de Trump.

En otras palabras, el enfoque, y el jefe, será militar, no diplomático, ni económico. En este marco, el tema que dominará la agenda será el de la seguridad, y no el del desarrollo económico.

Kelly es un general de cuatro estrellas, con experiencia política y en el campo de batalla. Conoce muy bien Centroamérica porque antes de unirse al gabinete de Trump, era el jefe del Comando Sur, es decir, el máximo responsable militar de Estados Unidos en Centro y Sudamérica y el Caribe.

Es “pelado” como diríamos en Guatemala. De Florida, todos regresaron encantados con el don de gentes del Vicepresidente Mike Pence. Kelly no habló mucho. Dijo que “la seguridad va de la mano de la prosperidad” pero también soltó esta perla: “tenemos muy buena inteligencia, sabemos quiénes son los corruptos y dónde están” que reportó elPeriódico.

Al buen entededor, pocas palabras.

 

¡FUERA DE GUATEMALA!

trA través de un video que circula en redes sociales se observa a una persona exigir al embajador de los Estados Unidos en Guatemala, Todd Robinson, “ponga fin a su intromisión en los asuntos internos al país”.

Durante la reproducción del audiovisual, el hombre, quien manifiesta ser ciudadano de origen guatemalteco, acusa a Robinson de injerencia en asuntos internos.

“¡Fuera, fuera! usted no tiene nada que hacer aquí”, se escucha al momento que el embajador daba declaraciones a la prensa, intentando obviar los gritos que emitía la persona, quien a la vez grabó el momento.

Además, el hombre quien no ha sido identificado, exclamó que existen normas internacionales “que limitan el desempeño de una función diplomática, debiendo respetar los asuntos de Guatemala”.

Sin lugar a dudas, este ciudadano guatemalteco expresó lo que la gran mayoría de la clase política del país acepta con una pasividad incomprensible, repudiando las actitudes de un diplomático que esta semana volvió a provocar tratando de “idiotas” a cuatro legisladores que abogan frente a funcionarios estadounidenses por su destitución.

MÁS CLARO QUE EL AGUA

dt.common.streams.StreamServer.clsLa agenda norteamericana en la cita a la Cumbre de presidentes del triángulo norte de Centroamérica, que organizó el Departamento de Home Land Security y el Departamento de Estado de los Estados Unidos, fue muy clara en sus mensajes, alcances y discursos.

Si se revisan los discursos introductorios a la cumbre del vicepresidente Mike Pence, del secretario de Estado Rex Tillersen y del secretario John Kelly del DHS, y ninguno, absolutamente ninguno, ni mencionó, ni recomendó, ni siquiera recordó a Thelma Aldana del Ministerio Público de Guatemala ni a Velásquez de la Comisión Internacional contra la Impunidad en Guatemala (CICIG), es más, el panel donde supuestamente iban a estar, según informaciones de prensa, se canceló por completo.

La agenda, queda clarísimo es de parar la confrontación del sector privado, es de fortalecer instituciones, mejorar la recaudación fiscal, invertir en tecnología para controlar mejor la frontera Guatemala-México, mejorar la infraestructura de puertos, aeropuertos y carreteras, e inclusive Tillersen expresamente dijo “los gobiernos de Centroamérica harían muy bien en oír las recomendaciones del sector privado en cuanto a mejorar el clima para las inversiones en sus países”.

Más claro no se puede. Si los norteamericanos hubieran querido a Velásquez y a Aldana allí, los hubieran requerido expresamente y eso sencillamente no sucedió.

El que no quiera entender los mensajes, aparte de la reducción hasta en 29% del presupuesto del Departamento de Estado, principalmente en el dinero que USAID dirige a financiar organizaciones no gubernamentales en el extranjero, como política expresa del nuevo Secretario Tillersen, es que o no está enterado de las noticias que vienen del Norte o que sencillamente quiere desinformar al público.

UNA ALIANZA PARA LA PROSPERIDAD (DE LOS ESTADOS UNIDOS)

alinza1Guatemala ratificó la pasada semana su adhesión al plan de Alianza para la Prosperidad del Triángulo Norte de Centroamérica (APP), pese a los múltiples recelos respecto a la propuesta “consensuada” con Estados Unidos.

Durante su intervención en la cumbre relativa al tema en Miami, Florida, el primer mandatario calificó el proyecto de muy importante y confirmó que en este país 51 municipios serán atendidos en el ámbito de ese programa, cuyo alcance es cuestionado por consultores económicos y analistas.

La APP está orientada a generar desarrollo para frenar la migración de los centroamericanos hacia Estados Unidos, pero los especialistas coinciden en que apenas calmará ciertos problemas, sin revertir las causas estructurales que alientan el flujo continuo de personas hacia suelo norteamericano.

“Esa prosperidad está muerta, no tiene ningún sentido, no va a ninguna parte, no va a dar ningún resultado; es un discurso, una retórica”, opinó Fernando Carrera, exministro de Relaciones Exteriores de Guatemala, en conversación con Prensa Latina.

A su juicio, la APP apenas era “un premio para el Departamento de Estado, para que tuviera un tema para manejar cosas; era la idea de que eventualmente se hacía una suerte de Plan Colombia, algo más amplio, no sólo en seguridad, sino también en desarrollo”.

“Sin embargo, ni al Congreso de Estados Unidos, ni a la administración de Donald Trump, le interesa ese plan”, añadió.

Por su parte, especialistas del Instituto Centroamericano de Estudios Fiscales (Icefi) expresaron preocupación por la probable intención de Estados Unidos de fortalecer a las fuerzas de seguridad y defensa de esta región, en detrimento del gasto social.

Asimismo mostraron dudas en torno a posibles acuerdos de la cita en Florida, apegados a la agenda de Trump y no al espíritu original de la APP, iniciativa de los de esta área presentada a Estados Unidos en medio del éxodo masivo de menores de edad, sin acompañantes adultos, en el segundo semestre de 2014.

“Guatemala, El Salvador y Honduras necesitan urgentemente cambios sociales y económicos que allanen el camino para el desarrollo y que representen garantías a sus frágiles democracias”, concordaron los expertos de Icefi.

En ese sentido remarcaron que más que combatir los efectos se deben afrontar las causas de la migración, la pobreza y la desigualdad, en el marco de un debate político más amplio, incluyente, democrático y efectivo.

UNA NUEVA DENUNCIA AL EMBAJADOR ROBINSON, Y VAN….

trDurante una entrevista en un programa de televisión, el exembajador de carácter ad honorem, Marvin Mérida, denunció al Embajador de Estados Unidos en Guatemala, Todd Robinson por supuestas injerencias.

Mérida acusó a Robinson de “romper el orden constitucional del país” porque “apoya grupos que promueven esas acciones”.

El exfuncionario mencionó que en abril sostuvo una reunión con senadores y congresistas en Washington para presentar un programa de temas migratorios y solicitó que se realizara una investigación.

“A mi parecer él viola algunos acuerdos internacionales”, expresó “además dice que la soberanía de Guatemala está en último lugar lo que es una falta de respeto”, agregó.

El pasado 13 de abril el presidente Jimmy Morales, ordenó la destitución de Mérida.  El portavoz presidencial sentenció que “fue designado para tratar temas relacionados con migrantes y no para asuntos diplomáticos”.

Sin embargo, ello no implica que no tenga razón en relación al inadmisible intervencionismo del locuaz y cínico embajador, que muy pocos se animan a denunciar.