EL FMI APUNTALA EL ROL DE ESTADOS UNIDOS EN LA ALIANZA PARA LA PROSPERIDAD.

trianguro-eeuu_680x320_acf_croppedAlejandro Werner, director del Fondo Monetario Internacional (FMI) para el Hemisferio Occidental, subrayó -en una entrevista en su oficina en Washington- que, es un “aspecto crucial” avanzar en lucha contra corrupción y la fortaleza institucional, que “claramente son limitantes a la inversión y la productividad”, elementos fundamentales para aumentar el potencial de crecimiento en el Triángulo Norte.

El jefe del FMI para el continente americano realizó estas declaraciones antes de participar esta semana en Miami en la Conferencia sobre Seguridad y Prosperidad en Centroamérica, organizada por EEUU y México y a la que asistirán los presidentes de Honduras, Juan Orlando Hernández; El Salvador, Salvador Sánchez Cerén; y Guatemala, Jimmy Morales.

En los últimos años, agregó, se ha generado “un entorno favorable” apoyado en la caída del precio del petróleo y el crecimiento del consumo en EEUU, lo que provocó “dinámicas de aceleración económica, descenso de la inflación, y mejora en las cuentas externas”.

No obstante, Werner recalcó que “con los niveles de ingreso per cápita de estos países, y los problemas sociales tan importantes que tienen, un crecimiento del 3 % o 3,5 % es muy bajo para resolver los problemas de educación, salud, pobreza, y distribución del ingreso”.

“De ahí la importancia de esta conferencia” bajo “la acción coordinada de EEUU y México” para “seguir construyendo una agenda que impulse el crecimiento económico, y también mejore las condiciones de vida”

La conferencia de Miami busca avanzar en la bautizada como “Alianza para la Prosperidad” que se acordó entre Honduras, El Salvador, Guatemala y Estados Unidos en 2014, bajo el mandato del expresidente Barack Obama y respaldado con fondos estadounidenses, tras la llegada masiva de miles de menores centroamericanos migrantes no acompañados a EEUU.

EL “PLAN” DE ESTADOS UNIDOS PARA CONTROLAR LA FRONTERA MÉXICO-GUATEMALA.

UnknownOrganizaciones defensoras de migrantes y activistas por los derechos humanos detectaron que desde principios de este año comenzó a concretarse un plan para que el Comando Sur de Estados Unidos controle la frontera de México y Guatemala mediante una base en El Petén, donde históricamente la militarización sólo ha incrementado la violencia, el desplazamiento de los pueblos y la represión.

Y aunque el objetivo oficial es combatir al crimen organizado, todo indica que más bien se buscará contener los flujos migratorios hacia el norte.

Se presume que en la Conferencia de Alto Nivel sobre Seguridad y Economía para México y Centroamérica –que se realizará del miércoles 14 al viernes 16 de este mes en la base del Comando Sur estadunidense, en Miami, Florida– se modificará el Plan Alianza para la Prosperidad del Triángulo Norte (de América Central) con un enfoque “primordialmente militar y de reinversión de capitales privados en la región”.

En un pronunciamiento conjunto, organizaciones no gubernamentales denunciaron en mayo pasado que desde el inicio de este año se empezó a concretar el nuevo pacto militar para incrementar la presencia del Comando Sur en la frontera de Guatemala y México.

Señalaron que, si bien hasta al momento se dispone de escasa información pública y oficial al respecto, existen indicios de una nueva oleada de intervencionismo militar y económico de Estados Unidos en América Latina, contra la que los activistas ofrecerán una resistencia transfronteriza para frustrar el despojo de sus territorios por la ocupación extranjera.

El pasado 25 de abril se llevó a cabo en Cozumel, Quintana Roo, la Conferencia de Seguridad de Centroamérica (Centsec), donde participaron representantes de México, Estados Unidos, Belice, Costa Rica, Guatemala, el Salvador, Honduras, Nicaragua y Panamá, además de los observadores Canadá, Chile, Colombia, Reino Unido y República Dominicana.

Ahí se anunció la instalación de una Fuerza de Tarea del Comando Sur estadunidense en El Petén, para operar a lo largo de esa frontera en colaboración con los ejércitos mexicano y guatemalteco.

Estuvieron el general Salvador Cienfuegos Zepeda, titular de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), y el almirante Vidal Francisco Soberón Sanz, secretario de Marina de México, así como la general Lori J. Robinson, quien encabeza el Comando Norte, y el Almirante Kurt W. Tidd, jefe del Comando Sur de Estados Unidos.

UNA INJERENCIA CON MULTIPLES FACETAS.

usa y guateMás de 300 militares estadounidenses empezaron esta semana a entrenar por tercer año consecutivo fuerzas policiales de Belice, El Salvador, Guatemala y Honduras, anunció la embajada de Washington en Tegucigalpa.

Los miembros de la Fuerza de Tarea Aeroterrestre de Propósito Especial de la Infantería de Marina del Comando Sur (SPMAGTF-SC, por sus siglas en inglés) se desplazarán en los tres países “a invitación de los gobiernos de la región para llevar a cabo compromisos de cooperación en materia de capacitación y seguridad que se adapten a las necesidades de cada país socio”, dijo un comunicado.

Indicó que destacamentos de ingeniería también trabajarán con contrapartes de las naciones mencionadas en proyectos de construcción en la región.

Subrayó que las operaciones tienen como objetivo reforzar la capacidad de los países y apoyar la cooperación regional para “brindar seguridad” a sus ciudadanos y mantener una fuerza que pueda llevar a cabo rápidamente asistencia humanitaria y de socorro en casos de desastres.

Asimismo, se conoció esta semana que unos 20 agentes de PNC se graduaron en Estados Unidos en materia de combate a la criminalidad y seguridad ciudadana.

A esta altura queda ya más que claro que la injerencia de los Estados Unidos en la región tiene múltiples manifestaciones, que van desde lo político (la CICIG y la embajada), lo económico (Alianza de la Prosperidad), y lógicamente, lo militar.

UN GABINETE ESPECÍFICO PARA TRABAJAR POR LOS INTERESES DE LOS ESTADOS UNIDOS

usa y guateA esta altura ya no es novedad ni el intervencionismo de Estados Unidos en Guatemala, ni la actitud “servilista” de gran parte de la clase política del país frente a las inadmisibles injerencias en los asuntos internos del país.

Como demostración de ambos hechos, el Gobierno de Guatemala creó un Gabinete Específico en función del Plan Alianza para la Prosperidad del Triángulo Norte de Centroamérica, que creará políticas de Estado para evitar la migración de guatemaltecos a Estados Unidos, informó esta semana una fuente oficial.

Según el documento, el Gabinete Específico funcionará por un periodo de cuatro años y está integrado por los ministerios de Relaciones Exteriores, Desarrollo Social, Agricultura, Comunicaciones, Economía, Educación, Finanzas, Salud, Trabajo y por otras siete instituciones públicas.

La finalidad de este ente es coordinar el diseño de políticas públicas que generen las condiciones económicas y sociales que eviten la migración de guatemaltecos a los Estados Unidos.

También deberá gestionar planes de desarrollo e inversión que favorezca a los ciudadanos y se desestimule su migración ilegal, y mantener comunicación con organismos internacionales para fortalecer el Plan Alianza para la Prosperidad del Triángulo Norte de Centroamérica integrado por Guatemala, El Salvador y Honduras.

Queda más que claro que es un gabinete para trabajar por los intereses de política exterior de los Estados Unidos, y no por la prosperidad de Guatemala.