LA IMPOSICIÓN EXTRANJERA Y LA APUESTA AL CAOS.

aguila-terrorLos guatemaltecos, históricamente hemos aguantado las injusticias impuestas desde el extranjero, iniciando con la conquista española, que nos vino a transformar nuestra cultura y con la colonia, nuestras costumbres, así como dio inicio el mestizaje, que queramos o no, hoy día todos tenemos un poco de españoles y un poco de los pueblos originarios.

En la actual coyuntura política, social y económica que estamos viviendo, nuevamente estamos siendo objeto de un experimento de imposición extranjera, con la aplicación selectiva de la justicia, por parte de organismos extranjeros y sus lacayos connacionales que únicamente buscan el protagonismo y la fama, por medio de casos de supuesto alto impacto que no han dado a la fecha un solo resultado que condene a los acusados por parte del Ministerio Público y la CICIG.

El uso y abuso de la autoridad y la falta al debido proceso traen consigo un desgaste hacia la economía nacional que genera desesperanza, falta de acción tendente a la inversión tanto nacional como extranjera, al no haber certeza jurídica que permita la generación de empleos y riqueza, para la gran mayoría de guatemaltecos.

Si continuamos con esta situación, veremos a qué nos llevará la historia y los únicos responsables de esto, a la larga estarán fuera de nuestra nación, sin importarles el caos y el daño que nos están causando.

¿Quién o quiénes están detrás de los objetivos de impedir la inversión en Guatemala? ¿Quién o quiénes se benefician del caos generalizado y la inestabilidad política? ¿Quién o quiénes son los responsables del incremento de la violencia, extorsiones y la desesperanza generalizada? ¿A quién beneficia el caos, y la incertidumbre? Todas estas preguntas, debemos planteárnoslas los guatemaltecos y, dedicarnos a la búsqueda de respuestas que nos permitan luchar por mejorar el estado de cosas y alcanzar el bien común.

IVÁN VELAZQUEZ YA ELIGIÓ

dt-common-streams-streamserver-clsEn una entrevista a Iván Velásquez realizada por el diario El País de España, se informa que el titular de la CICIG viajó a España patrocinado por Oxfam, una poderosa organización internacional.

Más allá de la nunca aclarada vinculación de dicha organización con la guerrilla en Guatemala, lo cierto es que no debe perderse de vista que el director de Oxfam sea Juan Alberto Fuentes Knight, el ministro de Finanzas durante el gobierno de Álvaro Colom, responsable de la corrupción que envuelve al Transurbano, además de otros casos que en nada envidian al gobierno del Partido Patriota.

Y es sabido que Fuentes Knight se perfila como candidato presidencial del Movimiento Semilla.

Aquí vale la pena recordar de qué manera el colombiano Velásquez manipuló las pasadas elecciones, sacando de la contienda a Baldizón y protegiendo a Sandra Torres, para a su vez proteger a Jimmy Morales de Zury Ríos, quien en una segunda vuelta habría sido la ganadora, convirtiéndose en una presidente imposible de manipular.

De esa incuestionable perspectiva, es obvio que el ungido por el colombiano Velásquez es desde ya Fuentes Knight, sin importar el detalle de su posible responsabilidad en el caso Transurbano.

El patrocinio del viaje del colombiano solo confirma que la persecución penal de la CICIG es selectiva, y que la corrupción del gobierno de la UNE está lejos de perseguirse.

No es un secreto a voces que desde hace tiempo el Ministerio Público terminó la investigación del caso Transurbano, y que ya solo restaba solicitar a un juez las órdenes de captura respectivas, cuando el expediente completo fue arrebatado por la CICIG, en donde hasta hoy duerme el sueño de los impunes; ese mismo que cobija a Mayra Véliz, la secretaria general del MP, quien continúa campante al frente de su cargo, a pesar de los graves señalamientos en su contra, que incluso podrían afectar la seguridad interna de los Estados Unidos.

 

EL NUEVO EMBAJADOR ARREAGA: QUE TODO CAMBIE PARA QUE TODO SIGA IGUAL.

UnknownEl nominado para ser embajador de Estados Unidos (EE. UU.), Luis Arreaga, se presentó ante el Senado en Washington para hablar sobre los puntos clave que trataría de ser confirmado como el máximo representante diplomático ante el país.

Arreaga mencionó que algunas de sus prioridades serían la lucha contra la corrupción y la fomentación del crecimiento económico sostenible en Guatemala, además dijo que minimizaría la burocracia y promovería la educación.

“Entre mi plan está reforzar la transparencia y rendiré cuentas especialmente sobre la protección de los derechos humanos”, indicó.

“Trabajaremos juntos para promover la inversión, combatir la corrupción, el narcotráfico, los pandilleros y todas las estructuras criminales”, añadió.

Después se comprometió a fortalecer la seguridad en las fronteras y a crear programas de información para los ciudadanos.

También agradeció al presidente de EE. UU., Donald Trump, por la confianza y la elección y recordó sus raíces guatemaltecas.

Por último hizo referencia a la relación bilateral con Guatemala  y resaltó la reunión que sostuvo el vicepresidente del país americano, Mike Pence, con los países del Triángulo Norte.

Por lo pronto, ha quedado claro que quienes pensaban que por sus raíces guatemaltecas podía haber un cambio en la estrategia diplomática estadounidense en el país, se han visto rápidamente defraudados por las primeras declaraciones de Arreaga.

 

EL NUEVO EMBAJADOR Y LA AGENDA DE LOS ESTADOS UNIDOS.

donald-trump_9db9db79El perfil del nuevo embajador estadounidense en Guatemala (pendiente aún de ser ratificado por el Senado) envía un clarísimo mensaje acerca de cuál es la agenda estadounidense para el país.

La percepción confirmada es que Guatemala no es sino un caso de Narco-Estado.  Ni siquiera México ha sido receptor de un embajador estadounidense con ese perfil.  La actual embajadora de EEUU en México es una especialista en integración regional.  El mensaje para Guatemala es muy grave: el interés de la nueva gestión diplomática recae no sólo el tema de corrupción, sino sobre el narcotráfico y delitos conexos.

El nominado Arreaga, desde 2013 fungió como Subsecretario Adjunto de Estado para la Oficina de Asuntos Internacionales de Narcóticos y Aplicación de la Ley. Además, deben tenerse en cuenta los últimos casos de extradición que involucran a la exvicepresidenta, Roxana Baldetti y al exministro de Gobernación, Mauricio López Bonilla. Todo esto da cuentas del revitalizado interés de los Estados Unidos por esta cuestión.

La estrategia hacia América Central viene dirigida por el general retirado John F.Kelly, quien conoce Centroamérica muy bien dado que fue Jefe del Comando Sur.  Eso no quiere decir que la agenda es militarización per se, pero el estilo de gestión es muy claro: un estilo menos político, menos diálogo y más frontal para dar instrucciones.

Toda la maquinaria del gobierno estadounidense tiene el interés de incidir por vía de adquirir inteligencia, tener agencias de reacción y usar los mecanismos de cooperación establecidos.

Esta es la nueva visión de la administración del presidente Donald Trump, la cual quedó plasmada también en el Plan Alianza para la Prosperidad, que ahora hará énfasis en aspectos de seguridad regional.

El modelo estará más orientado a tres tipos de formas para incidir: a) mayor cantidad de operaciones del tipo ´operación Martillo,  2) la experiencia de CICIG en Guatemala ( que le permite carta abierta para depurar todo un sistema)  y,  3)el caso del grupo Rosenthal en Honduras donde la DEA literalmente se trae abajo a dicho consorcio por presuntamente colaborar en blanqueo de capitales.

En esencia,  será una agenda que dialoga menos, y que no dudará en intervenir en actos soberanos de los Estados.

EL FINAL DE ROBINSON Y LOS INTERROGANTES RESPECTO A SU SUCESOR

imagesEl presidente de EE.UU., Donald Trump, anunció el pasado 27 de junio la nominación del guatemalteco Luis Arreaga, actual subsecretario de Estado adjunto para Asuntos Internacionales de Narcóticos y Aplicación de la Ley, para ser el nuevo embajador del país en Guatemala.

Arreaga ha servido como diplomático estadounidense desde 1981 y desde finales de 2013 se desempeña como subsecretario de Estado adjunto para Asuntos Internacionales de Narcóticos y Aplicación de la Ley.

De ser confirmado por el Senado, Arreaga sustituirá a Todd Robinson, quien es desde finales de 2014 el embajador de EE.UU. en Guatemala.

La confirmación de que la misión de Robinson en el país ya tiene un previsible final, azuzó al locuaz embajador para retomar sus tradicionales diatribas.

Durante la celebración de la independencia de Estados Unidos en el país, el diplomático señaló que considera que hay presos en Mariscal Zavala que buscan defenderse y por eso lanzan ataques en contra de su persona.

“Yo no he visto acciones de venganza, sino de personas que están en la cárcel que buscan defenderse, pero no tengo tiempo para gastar en esos grupos”, indicó Robinson.

Asimismo, Robinson señaló que no se retracta de haber insultado a los cuatro diputados. “Dije lo que dije por razones importantes y seguimos adelante, no puedo mirar atrás y seguiré mirando al futuro”, expresó.

Ya estamos demasiado acostumbrados a tolerar lo que en otros países sería considerado una inadmisible injerencia en los asuntos internos.

Con la misión de Robinson acercándose a su final, cabe preguntarse si Arreaga seguirá en el mismo camino de su antecesor.

ESTADOS UNIDOS Y LA “FRONTERA SUR”

unknownLas estrategias que se traen los gringos y quienes mandan en ese país, que por cierto no es Donald Trump, no son tan desconocidas para los guatemaltecos. Sólo basta con revisar la historia de los últimos 70 años.

Como los Estados Unidos tienen planes de hegemonía mundial en los aspectos políticos, energéticos y económicos, la pinza que ponen es sobre todo el globo terráqueo para cerrarlo oportunamente, si se les permite.

De allí que dentro de las cosas más pequeñas, pero geopolíticamente importantes, está el cierre de la frontera entre México y Guatemala, con la obvia finalidad de parar la infiltración de sus “enemigos” por esas fronteras. Y en esta tarea estarán involucrados también los ejércitos de Guatemala y México. Probablemente ese es el muro del que tanto ha hablado Trump, él que finalmente también estarán pagando los impuestos directos e indirectos de los guatemaltecos.

Lo de la militarización de la frontera México-Guatemala viene gestándose desde antes de los primeros indicios que se dieron a conocer en 2010: “México y Guatemala no son capaces de controlar el narcotráfico y el contrabando en su frontera común”, según un cable emitido el 25 de enero de 2010 por la embajada estadounidense en México. (La Jornada, 12 de diciembre de 2010). Y lo más grave en 2011: “el jefe del Comando Norte de Estados Unidos, almirante James Winnefeld, (…) advirtió que México pronto tendría que abrir en su frontera Sur otro frente en su lucha contra el crimen organizado (La Jornada. 6 de abril de 2011). Este año, en Cozumel se anunció que el Comando Sur “apoyará” la vigilancia en la frontera México-Guatemala, para lo cual, creará una fuerza de tarea binacional.

La justificación es lo de menos: migración de “indocumentados”, “contrabando de ganado” y “combate al narcotráfico”. Para tal efecto la Fuerza de Tarea llevará a cabo “patrullajes aéreos, terrestres y de reconocimiento en la frontera de más de mil kilómetros, además del intercambio de información e inteligencia, estandarización de protocolos y procedimientos para realizar operaciones de veto con el apoyo de tecnología e inteligencia del Comando Sur.”

GUATEMALA Y LO “NORMAL”

imagesEn Guatemala la corrupción sí es normal. Tan normal como permitir, que un “diplomático” pueda llamar estúpidos a algunos diputados. Que, aunque incluso pudiera tener razón en el argumento, pues algunos sí se prestan a que se les aplique el término, Robinson en su calidad de embajador no tiene la potestad de venir a insultar de esa forma. Imagínense que, en Estados Unidos, en calidad de diplomático, uno decidiera ir a insultar a congresistas.

Los insultos fueron proferidos en la reunión donde el embajador de los Estados Unidos en Guatemala, Todd Robinson, abordó temas discutidos en la Cumbre para la Prosperidad y Seguridad de Centroamérica.

“Hay cuatro idiotas en el Congreso. He trabajado de cerca con muchos de los congresistas, pero hay algunos por los que no tengo ningún respeto”, expresó Robinson.

El embajador se refirió con estas palabras hacia los diputados: Fernando Linares Beltranea, de Partido de Avanzada Nacional (PAN); Jaime Regalado, del Movimiento Reformador (MR); Óscar Quintanilla, de Alianza Ciudadana (AC) y Julio Lainfiesta, de la Unión del Cambio Nacional (UCN).

Robinson señala a los cuatro parlamentarios de contratar a la firma Barnes & Thornburg, para realizar campañas de cabildeo que según expresó, buscarían su salida de Guatemala.

Durante la junta, en donde estuvo presente la prensa, Robinson mencionó que la reunión de Miami, Florida, de la semana pasada, fue positiva ya que representó la oportunidad para  solicitar más acciones al Gobierno de Guatemala y al sector privado. En la cual instó al Triángulo Norte a fijar compromisos para mejorar el clima de negocios e impulsar la inversión, crecimiento económico y el empleo.

“Vamos a seguir apoyando a la Comisión y al comisionado. Vamos a seguir apoyando a las instituciones que están trabajando contra la corrupción. Fuertemente”, indicó Robinson.

Lastimosamente, en Guatemala se torna normal lo que debería ser escandaloso, lo que vale no sólo para la corrupción, sino también para la falta de respeto de la soberanía, uno de los atributos básicos de cualquier Estado.