PARA ESTADOS UNIDOS, PROSPERIDAD EQUIVALE A SEGURIDAD.

eagle.jpg_1718483346Aún no se conoce el nombre del próximo embajador (o embajadora), pero lo que sí sabemos es a quién le va a reportar en último término, quién llevará la batuta en Washington para los asuntos del Triángulo Norte y por ende, de Guatemala. Y esa persona es el general John Kelly, jefe del Departamento de Homeland Security.

En la reunión que Robinson convocó en la Embajada con representantes de varios medios, más allá de calificar la falta de inteligencia de unos congresistas, dijo dos cosas sustanciales: 1. que la administración Trump se mantiene firme en su apoyo al combate a la corrupción, a las instituciones que lo han librado y las personas que las encabezan; y 2. que el enfoque primordial del nuevo gobierno es garantizar la seguridad de los Estados Unidos.

La percepción de varias personas que asistieron a la cumbre de Florida es que en Centroamérica, quien realmente estará a cargo es Kelly, el responsable de Homeland Security, y no Rex Tillerson, el jefe del Departamento de Estado, una entidad que dicho sea de paso, ha perdido influencia en el gobierno de Trump.

En otras palabras, el enfoque, y el jefe, será militar, no diplomático, ni económico. En este marco, el tema que dominará la agenda será el de la seguridad, y no el del desarrollo económico.

Kelly es un general de cuatro estrellas, con experiencia política y en el campo de batalla. Conoce muy bien Centroamérica porque antes de unirse al gabinete de Trump, era el jefe del Comando Sur, es decir, el máximo responsable militar de Estados Unidos en Centro y Sudamérica y el Caribe.

Es “pelado” como diríamos en Guatemala. De Florida, todos regresaron encantados con el don de gentes del Vicepresidente Mike Pence. Kelly no habló mucho. Dijo que “la seguridad va de la mano de la prosperidad” pero también soltó esta perla: “tenemos muy buena inteligencia, sabemos quiénes son los corruptos y dónde están” que reportó elPeriódico.

Al buen entededor, pocas palabras.

 

¡FUERA DE GUATEMALA!

trA través de un video que circula en redes sociales se observa a una persona exigir al embajador de los Estados Unidos en Guatemala, Todd Robinson, “ponga fin a su intromisión en los asuntos internos al país”.

Durante la reproducción del audiovisual, el hombre, quien manifiesta ser ciudadano de origen guatemalteco, acusa a Robinson de injerencia en asuntos internos.

“¡Fuera, fuera! usted no tiene nada que hacer aquí”, se escucha al momento que el embajador daba declaraciones a la prensa, intentando obviar los gritos que emitía la persona, quien a la vez grabó el momento.

Además, el hombre quien no ha sido identificado, exclamó que existen normas internacionales “que limitan el desempeño de una función diplomática, debiendo respetar los asuntos de Guatemala”.

Sin lugar a dudas, este ciudadano guatemalteco expresó lo que la gran mayoría de la clase política del país acepta con una pasividad incomprensible, repudiando las actitudes de un diplomático que esta semana volvió a provocar tratando de “idiotas” a cuatro legisladores que abogan frente a funcionarios estadounidenses por su destitución.

MÁS CLARO QUE EL AGUA

dt.common.streams.StreamServer.clsLa agenda norteamericana en la cita a la Cumbre de presidentes del triángulo norte de Centroamérica, que organizó el Departamento de Home Land Security y el Departamento de Estado de los Estados Unidos, fue muy clara en sus mensajes, alcances y discursos.

Si se revisan los discursos introductorios a la cumbre del vicepresidente Mike Pence, del secretario de Estado Rex Tillersen y del secretario John Kelly del DHS, y ninguno, absolutamente ninguno, ni mencionó, ni recomendó, ni siquiera recordó a Thelma Aldana del Ministerio Público de Guatemala ni a Velásquez de la Comisión Internacional contra la Impunidad en Guatemala (CICIG), es más, el panel donde supuestamente iban a estar, según informaciones de prensa, se canceló por completo.

La agenda, queda clarísimo es de parar la confrontación del sector privado, es de fortalecer instituciones, mejorar la recaudación fiscal, invertir en tecnología para controlar mejor la frontera Guatemala-México, mejorar la infraestructura de puertos, aeropuertos y carreteras, e inclusive Tillersen expresamente dijo “los gobiernos de Centroamérica harían muy bien en oír las recomendaciones del sector privado en cuanto a mejorar el clima para las inversiones en sus países”.

Más claro no se puede. Si los norteamericanos hubieran querido a Velásquez y a Aldana allí, los hubieran requerido expresamente y eso sencillamente no sucedió.

El que no quiera entender los mensajes, aparte de la reducción hasta en 29% del presupuesto del Departamento de Estado, principalmente en el dinero que USAID dirige a financiar organizaciones no gubernamentales en el extranjero, como política expresa del nuevo Secretario Tillersen, es que o no está enterado de las noticias que vienen del Norte o que sencillamente quiere desinformar al público.

UNA ALIANZA PARA LA PROSPERIDAD (DE LOS ESTADOS UNIDOS)

alinza1Guatemala ratificó la pasada semana su adhesión al plan de Alianza para la Prosperidad del Triángulo Norte de Centroamérica (APP), pese a los múltiples recelos respecto a la propuesta “consensuada” con Estados Unidos.

Durante su intervención en la cumbre relativa al tema en Miami, Florida, el primer mandatario calificó el proyecto de muy importante y confirmó que en este país 51 municipios serán atendidos en el ámbito de ese programa, cuyo alcance es cuestionado por consultores económicos y analistas.

La APP está orientada a generar desarrollo para frenar la migración de los centroamericanos hacia Estados Unidos, pero los especialistas coinciden en que apenas calmará ciertos problemas, sin revertir las causas estructurales que alientan el flujo continuo de personas hacia suelo norteamericano.

“Esa prosperidad está muerta, no tiene ningún sentido, no va a ninguna parte, no va a dar ningún resultado; es un discurso, una retórica”, opinó Fernando Carrera, exministro de Relaciones Exteriores de Guatemala, en conversación con Prensa Latina.

A su juicio, la APP apenas era “un premio para el Departamento de Estado, para que tuviera un tema para manejar cosas; era la idea de que eventualmente se hacía una suerte de Plan Colombia, algo más amplio, no sólo en seguridad, sino también en desarrollo”.

“Sin embargo, ni al Congreso de Estados Unidos, ni a la administración de Donald Trump, le interesa ese plan”, añadió.

Por su parte, especialistas del Instituto Centroamericano de Estudios Fiscales (Icefi) expresaron preocupación por la probable intención de Estados Unidos de fortalecer a las fuerzas de seguridad y defensa de esta región, en detrimento del gasto social.

Asimismo mostraron dudas en torno a posibles acuerdos de la cita en Florida, apegados a la agenda de Trump y no al espíritu original de la APP, iniciativa de los de esta área presentada a Estados Unidos en medio del éxodo masivo de menores de edad, sin acompañantes adultos, en el segundo semestre de 2014.

“Guatemala, El Salvador y Honduras necesitan urgentemente cambios sociales y económicos que allanen el camino para el desarrollo y que representen garantías a sus frágiles democracias”, concordaron los expertos de Icefi.

En ese sentido remarcaron que más que combatir los efectos se deben afrontar las causas de la migración, la pobreza y la desigualdad, en el marco de un debate político más amplio, incluyente, democrático y efectivo.

UNA NUEVA DENUNCIA AL EMBAJADOR ROBINSON, Y VAN….

trDurante una entrevista en un programa de televisión, el exembajador de carácter ad honorem, Marvin Mérida, denunció al Embajador de Estados Unidos en Guatemala, Todd Robinson por supuestas injerencias.

Mérida acusó a Robinson de “romper el orden constitucional del país” porque “apoya grupos que promueven esas acciones”.

El exfuncionario mencionó que en abril sostuvo una reunión con senadores y congresistas en Washington para presentar un programa de temas migratorios y solicitó que se realizara una investigación.

“A mi parecer él viola algunos acuerdos internacionales”, expresó “además dice que la soberanía de Guatemala está en último lugar lo que es una falta de respeto”, agregó.

El pasado 13 de abril el presidente Jimmy Morales, ordenó la destitución de Mérida.  El portavoz presidencial sentenció que “fue designado para tratar temas relacionados con migrantes y no para asuntos diplomáticos”.

Sin embargo, ello no implica que no tenga razón en relación al inadmisible intervencionismo del locuaz y cínico embajador, que muy pocos se animan a denunciar.

EL FMI APUNTALA EL ROL DE ESTADOS UNIDOS EN LA ALIANZA PARA LA PROSPERIDAD.

trianguro-eeuu_680x320_acf_croppedAlejandro Werner, director del Fondo Monetario Internacional (FMI) para el Hemisferio Occidental, subrayó -en una entrevista en su oficina en Washington- que, es un “aspecto crucial” avanzar en lucha contra corrupción y la fortaleza institucional, que “claramente son limitantes a la inversión y la productividad”, elementos fundamentales para aumentar el potencial de crecimiento en el Triángulo Norte.

El jefe del FMI para el continente americano realizó estas declaraciones antes de participar esta semana en Miami en la Conferencia sobre Seguridad y Prosperidad en Centroamérica, organizada por EEUU y México y a la que asistirán los presidentes de Honduras, Juan Orlando Hernández; El Salvador, Salvador Sánchez Cerén; y Guatemala, Jimmy Morales.

En los últimos años, agregó, se ha generado “un entorno favorable” apoyado en la caída del precio del petróleo y el crecimiento del consumo en EEUU, lo que provocó “dinámicas de aceleración económica, descenso de la inflación, y mejora en las cuentas externas”.

No obstante, Werner recalcó que “con los niveles de ingreso per cápita de estos países, y los problemas sociales tan importantes que tienen, un crecimiento del 3 % o 3,5 % es muy bajo para resolver los problemas de educación, salud, pobreza, y distribución del ingreso”.

“De ahí la importancia de esta conferencia” bajo “la acción coordinada de EEUU y México” para “seguir construyendo una agenda que impulse el crecimiento económico, y también mejore las condiciones de vida”

La conferencia de Miami busca avanzar en la bautizada como “Alianza para la Prosperidad” que se acordó entre Honduras, El Salvador, Guatemala y Estados Unidos en 2014, bajo el mandato del expresidente Barack Obama y respaldado con fondos estadounidenses, tras la llegada masiva de miles de menores centroamericanos migrantes no acompañados a EEUU.

EL “PLAN” DE ESTADOS UNIDOS PARA CONTROLAR LA FRONTERA MÉXICO-GUATEMALA.

UnknownOrganizaciones defensoras de migrantes y activistas por los derechos humanos detectaron que desde principios de este año comenzó a concretarse un plan para que el Comando Sur de Estados Unidos controle la frontera de México y Guatemala mediante una base en El Petén, donde históricamente la militarización sólo ha incrementado la violencia, el desplazamiento de los pueblos y la represión.

Y aunque el objetivo oficial es combatir al crimen organizado, todo indica que más bien se buscará contener los flujos migratorios hacia el norte.

Se presume que en la Conferencia de Alto Nivel sobre Seguridad y Economía para México y Centroamérica –que se realizará del miércoles 14 al viernes 16 de este mes en la base del Comando Sur estadunidense, en Miami, Florida– se modificará el Plan Alianza para la Prosperidad del Triángulo Norte (de América Central) con un enfoque “primordialmente militar y de reinversión de capitales privados en la región”.

En un pronunciamiento conjunto, organizaciones no gubernamentales denunciaron en mayo pasado que desde el inicio de este año se empezó a concretar el nuevo pacto militar para incrementar la presencia del Comando Sur en la frontera de Guatemala y México.

Señalaron que, si bien hasta al momento se dispone de escasa información pública y oficial al respecto, existen indicios de una nueva oleada de intervencionismo militar y económico de Estados Unidos en América Latina, contra la que los activistas ofrecerán una resistencia transfronteriza para frustrar el despojo de sus territorios por la ocupación extranjera.

El pasado 25 de abril se llevó a cabo en Cozumel, Quintana Roo, la Conferencia de Seguridad de Centroamérica (Centsec), donde participaron representantes de México, Estados Unidos, Belice, Costa Rica, Guatemala, el Salvador, Honduras, Nicaragua y Panamá, además de los observadores Canadá, Chile, Colombia, Reino Unido y República Dominicana.

Ahí se anunció la instalación de una Fuerza de Tarea del Comando Sur estadunidense en El Petén, para operar a lo largo de esa frontera en colaboración con los ejércitos mexicano y guatemalteco.

Estuvieron el general Salvador Cienfuegos Zepeda, titular de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), y el almirante Vidal Francisco Soberón Sanz, secretario de Marina de México, así como la general Lori J. Robinson, quien encabeza el Comando Norte, y el Almirante Kurt W. Tidd, jefe del Comando Sur de Estados Unidos.